lunes, 16 de junio de 2008

Semana 24. Atrévete a ser tú mismo

Que tal hermano, el título es bastante retador ¿no lo crees? Como puedo no ser yo. En el mundo actual las personas no se muestran tal como son, vivímos en un mundo de poses, de caretas, donde aparentamos lo que no somos, imitando a personas que en realidad no somos. Para no tocar heridas te invito a que leas los pensamientos para esta semana.

1. "Es asombroso pensar que Dios fabrica las almas una a una, dándole a cada cual una personalidad propiamente suya e intransferible y que, a vuelta de unos pocos años, el mundo ha conseguido ya uniformar a la mayoría, de modo que parezcamos más una serie de borregos que una comida de hermanos, todos diferentes." (J.L. Descalzo)

2. La sociedad trata de pensar por ti. Así, al descerebrarte puede disponer de tí para todos sus intereses. No aceptas que tus padres quieran pensar por ti. Pero si aceptas que otros te impongan sus gustos, su mentalidad, sus valores. ¿En qué quedamos?

3. Nadie puede vivir por í. Tampoco nadie puede pensar por ti. No serías tu mismo ni tus ideas serían tuyas, sino prestadas. ¿Cuánto cobran luego por el alquiler de esas ideas? Te cobran tu vulgaridad.

4. Dios te hizo único. Eres el único original que hay de ti en toda la historia. Cualquier otra copia ya no eres tú mismo. Dios te quiere como original y no como copia.

5. Atrévete a ser diferente. Atrévete a ser único. Atrévete a ser original. Atrévete a vivir fiel a tu alma. ¿Que eso cuesta?. Pero bien vale la pena.

6. Si quieres ser libre, atrévete a ser diferente. Cuando te haces uno del montón, has perdido tu libertad fundamental. Has conquistado la libertad de ser nadie, pero habrás perdido la libertad de ser tú mismo.

7. Atrévete a ser diferente. ¿El precio?. Un poco caro. El no ser como los demás, se paga con la Cruz. Pregúntaselo a Jesús. Pregúntale por qué lo crucificaron.

¿Que grandioso no?
Imagínate que Dios te hizo único.
Porqué ese afan de parecerte a otra persona que no eres tú.
Yo tengo dos hermosos hijos a quienes les vengo inculcando estas enseñanzas. Si eres padre haz lo mísmo, no abandonemos la función de formadores que Dios nos ha encomendado.
No dejémos que la televisión, la publicidad, la internet, los falsos amigos, los falsos líderes y otras personas quiten la autenticidad de nuestros hijos, volviéndolos como borregos o muñecos en serie a quienes manipular.

No hay comentarios: