martes, 8 de abril de 2008

Semana 15. Radicalidad e Intransigencia

1. Se radical, pero no seas intransigente. La intransigencia no nace del corazón sino de la cabeza. En cambio la radicalidad te hace más consecuente y coherente contigo mísmo.

2. Se radical en las exigencias y en los ideales que te propones. Pero a la vez, se transigente sobre todo con las debilidades y flaquezas de quienes ni piensan ni caminan a tu ritmo.

3. No exijas que los demás caminen como tú. Pero tampoco te quedes caminando a su ritmo. Mas bien camina de tal forma que les alientes a acelerar el paso.

4. No pidas ni exijas a los demás con tus discursos y palabras. Al contrario, vive de tal manera que tu vida sea para ellos una palabra que los llama, los anima y los alienta.

5. A los buenos, pídeles un poco más. A los débiles, ayúdalos. A los que se quedan, dales una mano. Y a los que han caido, levántalos. Elos necesitan más de tu aliento que de tu crítica.

6. No juzgues ni condenes. Tu juicio los maltrata. Y tu condena los priva de la esperanza de que mañana podrá ser un día mejor. Los que hoy son buenos, es posible que ayer no lo hayan sido tanto.

7. Cada noche rézale al Señor: Señor, a los malos hazlos buenos. A los buenos, hazlos santos. Y a los santos, por favor señor, hazlos tan simpáticos que despierten en nosotros ganas de serlo tambien.

Todo es posible para tí. Sobre todo siempre es posible una sonrisa.
¿A quién le quieres dedicar tu primera sonrisa hoy?
¿A quien le dedicas la última por la noche?

No hay comentarios: