Si éres padre quizas has tenido que dar consuelo a tu hijo menor, cuando llorando se te acerca y te cuenta el motivo de su llanto o preocupación. Si no estás cerca de tu hijo puede que busque consuelo en otra parte y eso si es peligroso. Tú ¿en quién buscas consuelo?¿En tu Padre celestial?.
1. Lo más fácil hoy será quejarte de las inmoralidades sociales. Lo dificil es identificarte internamente con ese mundo de pecado y hacerlo propio. Jesús "que no tenía pecado se hizo pecado por nosotros".
2. La Cruz no se lleva tanto sobre los hombros cuanto en el alma. ¿Qué es una cruz de madera cuando el alma tiene que cargar con una tristeza de muerte o de miedo o incluso de asco por la vida?. Jesús murió en el alma en el Huerto, antes de morir crucificado en el Calvario.
3. Es terrible estar en casa y ver cómo los tuyos se olvidan de tí. Viven su propio mundo sin que les interese el tuyo. Jesús lo sabe bien. Mientras El sufre su agonía de muerte, los suyos duermen tranquilo.
4. Es duro buscar a alguien con quien desahogar las penas del alma y sentir que no tienen tiempo para tí. Jesús fue a buscar consuelo en los tres discípulos, pero ellos tampoco tuvieron tiempo. Estaban cansados. Siempre estamos cansados para escuchar a los demás.
5. Cuando nadie tiene tiempo para tí, sólo te queda un camino: desgranar las penas de tu alma, hechas oración, en el Corazón del Padre. No te las quitará, pero te dará fuerzas para superarlas.
6. ¿Le pides a Dios consuelos espirituales? ¿No te es suficiente que te haga capaz de seguir tu camino de fidelidad? Los consuelos, como las penas , pasan. La fidelidad queda. Lo que te hace grande ante Dios no son tus consolaciones, sino tus fidelidades.
7. No esperes estar bien para ayudar a los demás. Quien espera sentirse bien para ayudar al hermano, nunca le ayudará, porque nunca se sentirá suficientemente bien.
martes, 18 de noviembre de 2008
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

No hay comentarios:
Publicar un comentario