jueves, 28 de febrero de 2008

Semana 10. Saber esperar

1. Se constante. Se perseverante. ¿De qué vale comenzar, si luego te quedas a medio camino? La constancia es la mejor manera de superar los cansancios y las dificultades.

2. El camino es largo. Es preferible correr a ritmo sostenido que no agotarse en un día. La vida no se puede vivir entera en un solo día. La vida tiene sentido cuando se le sabe rumiar, saborear. Quien traga la vida, no siente su sabor.

3. Camina al ritmo de la vida. Para ello tienes que saber esperar. Esperar no es quedarse. Esperar es no hacer la digestion antes de comer.

4. Saber esperar es vivir la vida a tiempo y en su tiempo. Ser esposos antes de ser novios o ser padres antes de ser esposos es invertir los tiempos. Es invertir la vida.

5. Saber esperar no es dejar que las cosas pasen, sino hacer que las cosas pasen cuando tienen que pasar. Los pajaros no ponen sus huevecillos y luego hacen los nidos.

6. Saber esperar no es dejar de vivir, sino vivir las etapas de la vida y no sólo algunas de ellas. Si quieres ser hombre antes de tiempo habrás dejado de vivir tu juventud.

7. Dios no deja de amarte, aunque tu le falles. No dejes de luchar aunque veas que muchas veces las cosas no salen como tú quisieras. Si ayer te salieron mal, es posible que hoy te salgan mejor.


En la vida, todo tiene su tiempo. Nada ocurre por que sí. Debemos vivir la etapa que nos toca vivir. No tratemos de ser adultos si todavía somos jovenes. No finjamos ser jovenes si ya contamos con nuestros años. Debémos estar orgullosos del tiempo que nos toca vivir. Pero hagámoslo con alegría, con firmeza. Recuerda que si estás con Dios, las cosas no ocurrirán a tu tiempo sinó al tiempo de Dios.

No hay comentarios: